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Ruth Gámez

“Un traductor jurado es un traductor habilitado en España por el Ministerio de Asuntos Exteriores para traducir de una lengua extranjera a una de las lenguas oficiales del Estado español y viceversa, legalizando dicha traducción.”

Ruth Gámez

Traductora Jurado de inglés, habilitada por el Ministerio de Asuntos Exteriores (2009).

Especialista en traducción jurídica desde 2000.

Qué es la Traducción Jurada

¿Cuál es la diferencia entre una traducción jurídica y una traducción jurada?

La traducción jurídica hace referencia, como su propio nombre indica, a documentos jurídicos que puedan ser susceptibles de traducción, ya sean contratos, legislación, jurisprudencia, etc.

Dado que el texto jurídico es de carácter técnico y ha de surtir efectos idénticos en el sistema jurídico de la lengua meta (lengua a la que se traduce) que en la lengua de partida (lengua desde la que se traduce), el proceso de traducción requiere de dos niveles necesarios y complementarios: lingüístico y jurídico. En el nivel lingüístico hay que salvar el obstáculo de la opacidad del lenguaje jurídico. Es bien conocido el ritualismo arcaico de este tipo de lenguaje, tanto en inglés como en español. En el nivel jurídico hay que dominar el Derecho comparado pues existen numerosos conceptos, por ejemplo en Derecho angloamericano, que tienen su correspondencia en nuestro ordenamiento jurídico pero que pueden esconder equívocos. Así, a modo de ejemplo, lo que nosotros denominamos "incumplimiento de contrato" en Derecho inglés se corresponde con "breach of contract". Sin embargo, la formación y contenidos de esta doctrina anglosajona es muy diferente a nuestro "incumplimiento de contrato", en el que la noción de culpa juega un papel importante a diferencia del Derecho inglés donde pasa inadvertida.

La traducción jurada, por otro lado, consiste en la traducción de documentos, normalmente jurídicos, que pretendan tener efectos legales o adquirir una validación jurídica. Estos documentos han de ser traducidos por los intérpretes jurados. Un intérprete jurado (también llamado traductor jurado) es un traductor habilitado en España por el Ministerio de Asuntos Exteriores para traducir de una lengua extranjera a una de las lenguas oficiales del Estado español y viceversa, legalizando dicha traducción. Su trabajo normalmente se requiere en procesos administrativos y judiciales en los que hay que aportar documentación extranjera o prestar una declaración ante la Administración Pública o la Administración de Justicia.

¿Cuáles son los servicios que presta un traductor jurado?

Los servicios más frecuentes que puede prestar un traductor jurado son:

  • Traducir un documento escrito y certificar que la traducción es correcta y completa.
  • Certificar que una traducción hecha por otra persona es correcta y completa.
  • Interpretar (traducción consecutiva) una declaración ante un juez, un acto ante notario, una ceremonia de matrimonio, o cualquier otro acto de tipo jurídico en el que intervengan personas que no hablan el idioma en que se desarrolla dicho acto.

En estos casos, el traductor se convierte en un fedatario público de tipo lingüístico que complementa la función que desarrollan, dentro del sistema jurídico español, los registradores de la propiedad y los notarios. Así, la traducción firmada y sellada por un traductor jurado se convierte en oficial.

¿Qué documentos necesitan de traducción jurada y qué otros no?

La mayoría de los documentos que se utilizan en el comercio entre empresas y particulares no necesitan una traducción jurada. Contratos, acuerdos, pólizas de seguro, etc. no necesitan estar sellados por un traductor jurado para tener validez entre las empresas. Pero, sin embargo, sí es importante que su traducción la lleve a cabo un experto en Derecho para evitar así errores en la traslación de términos legales de un idioma a otro. Un traductor que no sea experto en Derecho no estará familiarizado con los ordenamientos jurídicos de los diferentes países ni con los conceptos legales que se manejan y puede cometer graves errores de traducción que afecten negativamente al negocio.

Los documentos que normalmente necesitan una traducción jurada son los siguientes:

  • Cualquier documento que pretenda presentarse como prueba en un proceso
  • Certificados académicos
  • Certificados de antecedentes penales
  • Certificados médicos
  • Procedimientos de naturalización
  • Partidas de nacimiento/matrimonio/defunción
  • Permisos de residencia
  • Poderes notariales
  • Acuerdos de intenciones
  • Auditorias
  • Información financiera
  • Actas de reuniones